Me llamo Felicidad Moliner, y hace más de veinte años me diagnosticaron trastornos de la alimentación.
Cuando fui consciente de esta terrible y devastadora enfermedad, que muchas veces ni se nota ni se entiende por nuestros seres más queridos y allegados, me invadió el terror y la confusión.

Afrontar los trastornos de la alimentación

Doy gracias a los grandes profesionales que me ayudaron a superar los trastornos de la alimentación.

Sin embargo a lo largo del tiempo comprendí que ellos solo podrían tratar mi parte física –importantísima-, pero que si yo no ponía de mi parte y hacía cambios en mi vida, sobre todo en muchos de mis hábitos personales, reaparecerían nuevamente mis viejos patrones destructivos.

Esta percepción me llevó a seguir buscando ayuda, más allá de la hospitalaria y siempre complementaria a los tratamientos médicos, para poder disponer de mayor conocimiento.

A día de hoy, llevo más de diez años, formándome, documentándome e investigando no por qué me pasó todo esto a mí, sino ¿Para qué?.

Durante todos estos años, he colaborado altruistamente en proyectos de rehabilitación de adicciones, adquiriendo un compromiso personal serio y dedicado con estas personas, pasando etapas de larga duración viviendo con ellos y compartiendo su día a día, como directora de tiempo libre, mi trabajo en comedores escolares y mi participación en grupos de 12 pasos de distintas índoles.

He participado, organizado y he sido ponente en convenciones nacionales e internacionales, así como en diversas conferencias, talleres y cursos.

Integré el impacto de las emociones en nuestro cuerpo –bioneuroemoción- y esto me ayudó a entender que el principal problema no está afuera en el entorno, sino en nuestra propia mente, y nuestro entorno es el principal recurso que nos ayudará a entender cuál es nuestro estado interior. La BIONEUROEMOCIÓN pretende ser un complemento para los tratamientos y terapias existentes y busca integrarse con las diferentes ciencias del bienestar social y de la salud.

Felicidad Moliner, experta en trastornos alimentariosGanas de vivir

Hoy, después de mucho esfuerzo, dolor y decisiones erróneas, soy una persona valiente, emprendedora, que se considera afortunada y que quiere conseguir para los demás esa esperanza y ganas de vivir que un día la vida me dio a mí.

Por eso pongo toda mi experiencia y energía en ayudar a los afectados y a sus familiares a superar los trastornos de la alimentación.

Durante este tiempo, he tenido la suerte de conocer a muchas personas que desde su ámbito personal o profesional tenían objetivos comunes a los míos. Ello me ha animado a crear un gabinete profesional de ayuda a las personas afectadas por trastornos de la alimentación o adicciones.